Aventuras corporativas en República Dominicana


Mobility Labs team

En Colombia no son usuales los retiros corporativos. Antes de participar en uno, en mi cabeza se formaba la imagen de un empleado obligado a viajar a un lugar paradisíaco para encerrarse en un salón de conferencias a escuchar charlas motivacionales, beber alcohol desenfrenado (para soportar las charlas motivacionales) y participar en el jueguito ese de tirarse hacia atrás para que un compañero lo reciba (mientras contempla en su mente lo genial que sería dejarlo caer). Pero esas imágenes cambiaron la semana pasada.

Luego de recorrer una autopista rodeada de verdes arrozales rectangulares, árboles de palma descabezados y casas sin techo, dejadas a medio construir debido al aumento de la marea en el océano cristalino de República Dominicana, llegamos a la hospitalaria Flor de Cabrera, una lujosa villa a tres horas y media de Santo Domingo donde el equipo de Mobility Labs pasaríamos el resto de la semana.

Villa Flor de Cabrera   Villa Flor de Cabrera

Sean, Vivi, Mandy y yo habíamos salido a muy tempranas horas de la mañana desde Medellín, Colombia, con la esperanza de llegar durante el día y disfrutar algunas de las atracciones que la villa tenía para ofrecer. Nos recibieron con un colorido coctel preparado con ron local y fuimos directamente a la piscina (no teníamos hambre porque uno de los miembros de la villa nos había recibido en el Aeropuerto Internacional Las Américas y nos había llevado a comer jabalí, yuca y costillas a un restaurante local). El personal de la villa, siempre atento, nos llevó pistolas acuáticas y flotadores. Nos tomamos el cocktail flotando sobre el agua clorada mientras esperábamos a los demás miembros del equipo. El recibimiento de Candy, Christina, Rick y Sumeet, quienes viajaron desde Nueva York y Washington DC, además de cocteles con ron, incluyó una deliciosa cena con todo el equipo y una noche de piscina y jacuzzi bajo el estrellado cielo dominicano.

A la mañana siguiente nos encontramos en el comedor. Luego de tomar café (hábito de vital importancia en la cultura de Mobility Labs) elegimos entre una diversa carta de desayunos y compartimos algunos chistes internos de las oficinas de Medellín, Nueva York y DC. Después del desayuno entramos a la media room de la villa donde Sean habló sobre el progreso de la empresa y los nuevos integrantes del equipo desde el pasado retreat (en noviembre de 2014, en Medellín). Nos propuso una actividad que aprendió en SXSWedu: un compañero escucharía la historia del otro y luego la contaría al grupo en primera persona. La actividad generó una sensación de empatía hacia la historia del otro y nos permitió saber más sobre la vida de los compañeros.

Coconut Water

Por la tarde fuimos a una playa cercana a practicar deportes acuáticos. Los guías nos recibieron con agua de coco en la entrada de una choza, nos dieron flotadores, kayaks y remos y nos enseñaron algunas técnicas. Remamos desde el ondulante mar de agua salada hasta el calmado río de agua dulce, pasando por manglares con intrincadas raíces aéreas, acompañados por diversas especies de aves y animales acuáticos. Regresamos de nuevo a la choza a descansar unos minutos e hidratarnos con agua de coco antes de continuar con la segunda actividad: surf de remo. Aunque el equipo hizo un gran esfuerzo recuperándose de las caídas y haciendo la transición de estar arrodillado a estar de pie, no fue fácil mantener el equilibrio y todos, excepto Christina –quien mostró tanta habilidad que el grupo le hizo una pequeña ceremonia– nos caímos más de una vez.

Kayak   Stand-up Paddle Boarding   Ceremony

De regreso a la villa, volvimos a la media room para jugar Rocket League, un videojuego multijugador que combina carros y fútbol basado en leyes de la física. Es muy rápido, y en mis turnos no logré golpear el balón, pero Candy, Rick, Sumeet y Sean, que siguieron jugando hasta la media noche, lograron vencer a la máquina.

El martes fue el taller práctico Quadcopter 101. Sumeet nos explicó las características de este drone: sus componentes, marcos, transmisores y receptores, controladores de vuelo, así como baterías, hélices y otros aspectos conceptuales antes de que saliéramos a la zona verde para la práctica. El equipo tuvo la oportunidad de pilotar un quadricóptero y debido a que la configuración del transmisor estaba accidentalmente en modo acrobático, fue difícil dejarlo mucho tiempo en el aire y requirió diferentes turnos y cambios de hélice antes de lograr un dominio decente.

Quadcopter Workshop   Quadcopter Workshop   Quadcopter Workshop

Jason llegó después de almuerzo desde Denver, justo a tiempo para la sesión de Front-End, liderada por Rick. Christina lideró el equipo de negocios y estrategia, del que participamos Sean, Candy, Vivi y yo. Fueron sesiones productivas donde se discutieron por un lado temas técnicos y por otro lado temas de desarrollo de negocios.

Por la noche fuimos a comer al Hotel La Catalina. Nos habían dicho que tenía una vista magnífica pero no era fácil superar la de la villa. Cuando volvimos hubo una nueva sesión de Rocket League.

La Catalina

El día siguiente dos instructores de buceo nos enseñaron sobre el material que usaríamos (aletas, gafas, tubos, suministro de aire, chaleco, control de flotabilidad), hicimos ejercicios de entrenamiento básico en la piscina de la villa y nos embarcamos en el Río San Juan hacia una zona conocida como “la piscina”, ubicada cerca de la Cueva de las Golondrinas. Vivi, Candy, Christina, Jason y yo vivimos parte de la experiencia (logramos ver algunos peces y el suelo marino) antes de volver al bote. Nos quitamos los accesorios y volvimos al mar a nadar mientras esperábamos a los demás. Sean y Mandy, que son buzos certificados, permanecieron sumergidos alrededor de media hora junto con Sumeet, Rick y los instructores.

Scuba Diving   Scuba Diving   Scuba Diving

Ese día no hubo sesión de trabajo. Sumeet y yo jugamos billar mientras Christina, Rick y Sean jugaron primero Sequence y luego Dominó, para celebrar las raíces latinas de Christina. Por la noche vimos el capítulo “The Entire History of You” de Black Mirror, una serie británica que examina el lado oscuro de la tecnología.

La sesión técnica del día siguiente, liderada por Sumeet, estuvo enfocada en las principales características de React, una librería JavaScript para construir interfaces de usuario, mientras que la sesión del equipo de negocios, liderada por Candy, se enfocó en aspectos de marketing.

Catamaran

Por la tarde volvimos al Río San Juan, pero esta vez nos embarcamos en un catamarán. Recorrimos el mar de fondo claro, pasando por diferentes playas, y en una zona sobre los acantilados de coral vimos decenas de cabezas blancas, cuerpos trepando montes de coral y otros lanzándose de ellos; la obra de un artista plástico local que representaba a los indígenas, mártires y maltratados del país.

Esculturas Río San Juan   Esculturas Río San Juan   Esculturas Río San Juan

Esa noche el equipo de Flor de Cabrera organizó una elegante cena en la playa. Bajo el techo natural formado por el follaje de los árboles, los siempre atentos Arturo y John tenían una deliciosa oferta de comida dominicana que se hizo aún más especial con el sonido de las olas de fondo. Sin embargo, había un halo de tristeza porque era la última cena juntos: esa noche nos despedirnos de Christina y Rick, quienes debían viajar a Estados Unidos por compromisos personales.

Faro de Cabrera School

Aunque en el desayuno del viernes se sintió la ausencia de ellos dos, la visita al colegio Faro de Cabrera nos reanimó. Marta y Felicita, voluntarias del colegio, nos contaron sobre el esfuerzo que realizan para ofrecerles a los niños una oferta educativa y cultural de calidad. Me llamó la atención una casa construida con botellas recicladas en el jardín, fruto de una actividad previa. Sumeet y Jason usaron sus conocimientos para arreglar y hacerle mantenimiento a los computadores del colegio mientras los demás nos poníamos guantes de cirujano (que habían sido donados por un hospital) y hacíamos trabajo de voluntariado, ayudándoles a los niños que estaban participando en el Summer Camp a recoger las basuras. La intención inicial de la visita era ayudarles a pintar un mural pero ellos ya tenían todo bajo control y nuestro aporte se redujo a un par de pinceladas. Sean les enseñó a un grupo de niños a jugar Batalla Naval. Candy y yo jugamos baloncesto con niños que tenían mejor puntería. Al finalizar, nos reunimos todos a competir en un juego dominicano en el que solo se podía pasar la pelota cuando los pies no tocaran el piso.

Faro de Cabrera School   Faro de Cabrera School   Faro de Cabrera School

Al llegar a la villa nos separamos en sesiones: el equipo técnico tuvo una sesión de Back-End liderada por Jason y el equipo de negocios, en una sesión liderada por Sean, se enfocó en la participación en SXSWedu 2016 y en temas de desarrollo de negocios en Colombia. Pero la verdad es que estábamos en República Dominicana: era difícil pensar con la llamada del sol y la piscina refrescante frente a nosotros. Además era nuestro último día. Cuando se terminó la sesión del equipo técnico, Sumeet entró a la piscina, seguido de Vivi, seguido de todos, cada uno sujetando una pistola de agua, improvisando una guerra contra Sean. Pero era más una guerra de agradecimiento; agradecimiento por hacer de un retreat corporativo una semana inolvidable con amigos de Mobility Labs.

Mobility Labs team